OPINIÓN | Granell, Etern Capità

Este artículo homenaje no lo redacta el Albert periodista. Lo redacta el Albert aficionado, el Albert persona.

Escribo esto a corazón abierto y con la necesidad de sacar todo lo que llevo dentro de mí ahora mismo, que no es poco. Como tampoco es pequeño el disgusto que me he llevado esta tarde cuando se ha hecho oficial la noticia.

Dejando de lado el ámbito estrictamente futbolístico, me voy a centrar en el emocional, aunque no sé ni por dónde empezar. No me quiero alargar demasiado.

La historia la conocemos todos. Un chico gerundense que desde pequeño ya lucía la blanc-i-vermella en las categorías inferiores. Más tarde, se tuvo que ir fuera de casa a buscarse la vida para luego volver y convertirse en leyenda del club. Pero siendo por encima de todo, tanto antes como después de convertirse en leyenda, un aficionado y socio más del Girona FC.

Jugador con más partidos en toda la historia del club en la LFP, con un total de 233 encuentros. Nunca antes había llorado así la marcha de un jugador. A veces uno se sorprende de cómo reacciona frente a algunas situaciones, pero los sentimientos son incontrolables y hay cosas que se llevan muy adentro.

Estaremos de acuerdo en que Cristhian Stuani es, sin ser demasiado discutible, el mejor jugador de toda la historia del club. Ni nos lo merecemos. Nunca le vamos a poder devolver todo lo que nos ha dado.

Pues bien, a Cristhian no se le vio llorar -en el césped- cuando bajamos. Tampoco con el gol del Elche en el 96’ que nos privó de subir. Y cuando hoy he visto al uruguayo absolutamente desmontado mientras se despedía del eterno capitán, ambos abrazados y llorando desconsoladamente como dos niños, se me ha roto el corazón en mil pedazos.

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A estos niveles llega la importancia de Granell en la historia del club. El legado que deja será eterno y todo el reconocimiento que reciba, más que merecido. Llorando como siempre de alegría en las victorias y de tristeza en las derrotas. Porque como él dice, “los de casa lo sufrimos todo mucho más”.

Nadie siente más los colores ni representa mejor los valores del Girona FC. Él es la viva imagen del club, el emblema de la ciudad y todo lo que vaya asociado a ella.

Finalmente, me gustaría acabar con una reflexión:

Hay sentimientos que sencillamente no se pueden entender desde fuera. El dinero no lo puede comprar todo y hay cosas en la vida que son absolutamente impagables. Para mí, el abrazo de hoy entre Granell y Stuani es una de ellas.

Mai t’oblidarem, Etern Capità! 6

Foto: Girona FC

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