Fuente de la imagen de portada: Diario 'El Comercio'

CRÓNICA | Málaga 0-0 Oviedo: Mucha Rosaleda para tan poco juego

Fuente de la imagen de portada: Diario ‘El Comercio’

Empate sin goles en un duelo que tuvo sus momentos de emoción, pero los espectadores se quedaron con ganas de más, sobre todo los malaguistas.

El partido, con una Rosaleda impresionante en cuanto a asistencia, en una tarde soleada de primavera, arrancaba con las novedades de Gassama en ataque, acompañado por un no tan novedoso Brandon, y el joven Víctor Olmo debutando en el lateral izquierdo. El Oviedo, con el máximo goleador de la categoría como principal amenaza frente a los andaluces, Borja Bastón.

En los primeros minutos, vimos un Málaga que intentó dominar la posesión y jugar con calma y cabeza, ambientado por su afición, mientras que el Oviedo buscaba las debilidades de los jóvenes laterales costasoleños y hacer daño con una buena presión del Oviedo. No obstante, la primera mitad iba transcurriendo y los goles no llegaban. Tampoco veíamos ocasiones claras por parte de ambos equipos, tan sólo algún intento irrelevante, como una falta de Lombán que marchó fuera. Encima, para colmo, Jozabed se retiraba lesionado, pero entraba Ramón Enríquez para darle calidad igualmente en el campo, junto a Aleix Febas y Genaro. El Oviedo tampoco causaba mucho peligro. La primera oportunidad clara para los locales llegó con un tiro de Vadillo, un tiro flojo que taponó bien Femenías. El lamento de la Rosaleda ante esa ocasión fue real. Pudo haber sido el primer tanto, pero el marcador seguía 0-0. Nos acercábamos al descanso y el Málaga estaba mejor, con Gassama y Brandon peleando en ataque y poniendo en apuros a los ovetenses. Faltaba el gol en los malacitanos. En el Oviedo, el mejor estaba siendo Cornud por la izquierda. Aun así, al descanso 0-0 sin mucha emoción vivida salvo la ocasión de Vadillo.

La segunda mitad arrancaba sin cambios. Para los locales, las imperfecciones ofensivas seguían, y también los desajustes defensivos que buscaba aprovechar el Oviedo, como un remate de Bastón que marchó rozando el palo ante un fallo de Dani Martín. La tensión crecía. Algunos aficionados incluso, pese a lo que se jugaba el equipo, firmaban el empate, pero los costasoleños no se rendían en su búsqueda del gol, tocando e intentando ser precisos en el juego. El árbitro, no obstante, también quería participar en el titular del partido con alguna que otra polémica, como un codazo que se llevó Escassi y que los futbolistas protestaron por la roja. Pero nada. Gassama seguía buscando hacer daño con su poderío físico, así como Vadillo y Brandon en bandas pese a las imperfecciones aún presentes. Y Ziganda que empezaba a mover el banquillo, un banquillo de calidad para ser revulsivos, pero el Málaga aguantaba. Entró Sangalli y ya perdonó a los malaguistas, que rezaban y estaban al borde del infarto en un partido que podía marcar cualquiera. Lo más sorprendente es que Guede no hizo el primer cambio hasta el 71. Pablo Chavarría entraba para darle frescura y pelea a los centrales del Oviedo y Kevin para darle un toque de frescura y técnica en la banda.

Y llegó el minuto 73, sobre todo con la querida amiga polémica. Un jugador del Oviedo golpeaba dos veces la pelota con la mano. Toda la Rosaleda reclamaba penalti, pero el VAR no intervino. Seguía el 0-0 y el Málaga tenía más el balón, pero dejaba más espacios para que el Oviedo la armara. El Málaga insistía en los últimos minutos, pues el empate, con la victoria de la Real B, le sabía a poco pese a que muchos lo firmaran.

Al final, empate a cero en un duelo que terminó en tangana… y poco más. Los malagueños se mantienen decimoctavos, con 2 puntos por encima de la Real Sociedad B. Situación aun complicada. El Oviedo por su parte se mantiene en la pelea por los playoffs, sexto con 64 puntos. Para la próxima jornada, el Málaga visita terreno insular para medirse al Tenerife y el Oviedo recibe al Zaragoza. Continúa la liga Smartbank en Gol de Plata.

Pol Belman

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